Definición
Sistema de IA capaz de encadenar varias acciones de forma autónoma para alcanzar un objetivo: buscar, analizar, redactar, utilizar herramientas.
A diferencia de un chatbot que responde a una pregunta, un agente de IA descompone un objetivo en pasos y los ejecuta: consultar una base documental, contrastar fuentes, preparar un entregable, desencadenar una acción en una herramienta de terceros. Repite el ciclo hasta alcanzar el resultado solicitado.
En una empresa, el reto no es la proeza técnica, sino el control: ¿qué acciones puede realizar el agente por sí solo y cuáles requieren validación humana? La buena práctica consiste en dejar que el agente actúe de forma autónoma en las acciones reversibles e internas (búsquedas, borradores) y exigir la intervención de una persona para cualquier acción saliente o irreversible.
Un agente hace el seguimiento de los presupuestos sin respuesta: detecta en su CRM los que tienen más de siete días, redacta un mensaje adaptado a cada cliente y se lo presenta. Usted aprueba con un clic, el agente envía el mensaje y anota el seguimiento en el expediente.
En cuanto una tarea es repetitiva, sigue reglas claras y pasa por varias herramientas: seguimientos, clasificación de correos, introducción de datos, preparación de expedientes. Para una pregunta puntual, basta con un simple asistente.
¿Puede un agente de IA actuar sin ningún control?
No, si está bien diseñado. Usted define lo que tiene permitido hacer, y cualquier acción sensible (enviar, pagar, eliminar) espera una validación humana. Cada acción queda registrada.
Todos los modelos de IA, desplegados en su infraestructura, con sus documentos conectados.